Sin que tuviese tiempo a hacer nada, Noelia
sintió un terremoto, y cayó al suelo.
Cuando pasó el terremoto, Noelia empezó a
enderezarse mientras que veía gente correr, huir de algo. Gente que antes no
estaba.
Noelia confundida no sabía qué hacer, y entonces llegó. Luis se dirigía hacia ella con gran velocidad. La cogió del brazo y le
empezó a decir algo. Pero ella no escuchaba. Estaba en estado de shock. Poco a
poco fue escuchando.
-¡Noelia,
Noelia! ¿Me escuchas?
Noelia asintió con la cabeza. Luis iba a
empezar a hablar pero entonces aparecieron unos seres con forma de humanoide con la
espalda algo encorvada, de color negro oscuro, ojos amarillos y unas especies
de antenas. Seres que parecían ser la misma oscuridad.
Luis fue breve y preciso en sus palabras.
-Antes de que
pasé nada más, quiero que recuerdes esto. Eres la persona que más me importa del mundo. Te quiero y no voy a dejarte morir. No quería terminar mis días sin que lo supieses.
-Pero Luis…-fue lo único que fue capaz de Noelia antes de que le
interrumpiese Luis.
-Huye, te buscan
a ti… o eso creo. No sé por qué pero te prometo una cosa: te protegeré aunque
me cueste la vida. Ahora corre y no mires atrás- tras decir esto, Luis se dio
la vuelta y se encaró a esos monstruos. Al darse cuenta de que Noelia aún
estaba allí, repitió la misma palabra- corre.
Noelia ahora no dudo y empezó a correr,
aunque a los pocos metros se dio la vuelta para ver la escena. Muchos monstruos
y lo que pareció ser varios hombres con vestimentas parecidas a la del hombre
desconocido de antes. Y la imagen de Luis, ese chico alto con pelo castaño y ojos
marrones claros. Esa imagen de Luis estaría en la mente de Noelia durante mucho
tiempo.
Noelia, sin comprender mucho aun, se dio
cuenta que tenía que huir, sino, el sacrificio que iba a realizar Luis habría
sido en balde.
Empezó a correr sin saber a donde. Cundía el
caos, los edificio se venían abajo, la gente huía sin ningún lugar a donde ir.
Vio de lejos a sus amigos Michelle, Aura y Guido. Fue a llamarlos, pero antes
de que diese tiempo a empezar a correr hacia ellos, un edificio empezó a caer encima de ella. Noelia
no dudo y empezó a huir. Se libró de poco de haber quedada aplastada. Pero
quedó encerrada entre las ruinas del edificio recién derribado.
Miró a su alrededor. Solo ruinas y arriba,
humo negro y cielo rojo. No tenía escapatoria. Y la cosa se complicó aún más.
Empezaron a aparecer a su alrededor monstruos como los que habían aparecido por
toda la ciudad. Pero ahora Noelia no tenía donde escapar. Estaba atrapada.
-No
tengas miedo. Si haces lo que quiero no te pasara nada.
Dijo una voz detrás de Noelia. Esta se dio
la vuelta y vio un hombre con la misma vestimenta que los otros que había visto
anteriormente. Pero este iba sin capucha, se le veía la cara. Solo la cara.
Ojos grises que parecían vacíos y pelirrojo
con rizos y corto. Lo único que se le veía. Se notaba en su cara la robustez
que tenía.
-¿Qué
pasa? ¿No contestas? ¿Tienes miedo?
Noelia estaba bloqueada, no sabía qué hacer.
Entonces el grandullón empezó a acercarse a donde ella estaba.
-Si no vienes a
donde yo estoy, yo me acercare a ti. Y sigues sin reaccionar, te tendré que
coger y llevarte conmigo.
Aquella situación
superó a Noelia, lo que provocó un despertar dentro suya. Algo latente en ella
se alzó y su verdadera naturaleza empezó a ver la luz.
Noelia reaccionó a sus pasos. Se colocó instintivamente
en una posición de lucha. Algo raro y que sorprendió a la propia Noelia, que
nunca había luchado de verdad. Se mostraba en plan amenazante ante el grandullón
aunque no tenía ninguna posibilidad de ganarle en una lucha. El hombre al ver
la escena se rio a carcajada limpia. Esto de una forma u otra, alimentó a la furia interna que acababa de despertar en
Noelia. La misma furia que le hizo colocarse en esa posición de enfrentamiento.
Era la primera vez que aparecía en ella un sentimiento así en su interior, y
era un sentimiento que quería salir afuera y enfrentarse al enemigo.
El hombre se detuvo y con un gesto envió a
los seres oscuros al ataque de Noelia. Entonces llegó la sorpresa.
Sin pensar, Noelia consiguió esquivar todos
los ataques que le lanzaban los enemigos y cuando estos cesaron de atacar, Noelia
empezó a pensar que había hecho. No podía ser. Como podía haber adquirido de la
nada esa agilidad. El grandullón dejó de reír e hizo otro gesto con el que los
monstruos volvieron al ataque.
Nuevamente, Noelia dejó de pensar
y su cuerpo comenzó a actuar. Esquivaba los golpes y los devolvía, los primeros
golpes de Noelia no eran muy fuertes pero enseguida consiguieron potencia,
logrando, incluso, que desaparecieran sin dejar rastro algunos de estos seres.
Dejaron de atacar de golpe y desaparecieron.
-Parece que me
vas a dar más problemas de los que yo pensaba- dijo el hombre- de esto no me
avisaron. Solo me dijeron que secuestrará a una chica, que no tenía Poder y que
sería fácil. Me mintió el hijo de su madre de SilverFox. Bueno, tendré que
hacer esto por la fuerza.
-Cuidado,- dijo Noelia
- ni yo misma sé de qué soy capaz de hacer- dijo sorprendida de sus nuevas
habilidades y con una nueva seguridad en sí misma y con la esperanza de asustarlo
y poder evitar el enfrentamiento.
Sin embargo no logró evitarlo pues el
misterioso hombre también se puso en posición de combate. Parecía que la pelea
iba a empezar, pero… una sombra apareció con una espada, era un ser humano pero
Noelia no pudo distinguirlo bien. Solo pudo ver una chaqueta naranja, pelo verde,
y una forma de un chico que debería tener unos 14 años.
El chico con movimientos hábiles y pillando por sorpresa al hombre, le atacó con unos rápidos movimientos con la espada acabando con el hombre quien cayó de rodillas y en vez de morir, fue deshecho, por así decirlo, por la propia oscuridad. Ese día había visto aparecer y desaparecer mucha gente, pero nadie como lo había hecho aquel hombre, este se había desintegrado por completo.
El chico con movimientos hábiles y pillando por sorpresa al hombre, le atacó con unos rápidos movimientos con la espada acabando con el hombre quien cayó de rodillas y en vez de morir, fue deshecho, por así decirlo, por la propia oscuridad. Ese día había visto aparecer y desaparecer mucha gente, pero nadie como lo había hecho aquel hombre, este se había desintegrado por completo.
Noelia parecía ya a salvo e intentó colocar
todo lo ocurrido en su cabeza y ver quien le había salvado. Solo 5 segundos
tuvo y otro temblor sacudió el suelo. Intento ver al chico del pelo verde, pero
ya no estaba. El temblor no parecía parar. El fin del mundo. Ella ya pensaba
que no había salvación. Ya se daba por muerta.
Pero una luz la salvó. Una luz que brotó de
su corazón. Una luz muy intensa. El paisaje de destrucción cambio. Ya no veía
nada.
Luz, oscuridad y nada.
Después perdió el sentido y cuando se
despertó estaba en aquella habitación en otro mundo el cual no era el suyo.
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