La ciudad devastada.
Los habitantes volvían a sus casas, aunque eran pocas las que se mantenían de pie. Iban para coger lo más importante. No había tiempo para mucho. En cualquier momento volvería Pax Universalis, y entonces, ¿qué hacer?
En el bosque cercano a la ciudad, desde donde no se veía la ciudad pero si un castillo a lo lejos, abandonado según los rumores, en uno de sus claros, se hizo un campamento base donde estaban instalados los antiguos vecinos de Lugar Rencuentro. En apenas diez horas desde el ataque ya se había organizado la forma de cómo hacer aquel campamento.