Jonas había muerto. Luis lo había matado en
Lunalia, en la Misión de Erradicación. Luis había traicionado a Pax
Universalis.
El escandalo formado en aquella casa provoco
que rebeldes escondidos se acercaran para ver lo que pasaba. Los mismos
rebeldes que Luis había salvado antes.
Sin dirigirse ni una palabra, Luis les dio el
bebé y se dirigió a la puerta de la casa.
-Cuidad bien del pobre… No he podido salvar a
los padres… Queredlo y cuidadlo bien- les dijo Luis a los rebeldes antes de
irse.
Una vez que salió de la casa, se dirigió a las
afueras de la ciudad. A un sitio apartado, a un sitio donde pensar que hacer.