-¡NO
PUEDE SER!- gritó Noelia al verlos y sin poder evitar volver a llorar.
Ante este grito y ante la imagen de Noelia,
Leo y Emily consiguieron superar el shock, se levantaron y fueron hacia ella
corriendo. Se abrazaron los tres y comenzó un mar de lágrimas por parte de los
tres.
Al ver esta imagen, los vecinos se empezaron
a ir, habían vivido lo suficiente en ese mundo para saber que los tres eran del
mismo mundo y que lo mejor por ahora era dejarlos para que se tranquilicen.