Tercer día en aquel mundo. Noelia despertaba
en el piso que le habían asignado. Aquel mundo, que era como una selva
infinita, escondía una ciudad gigantesca que se adaptaba perfectamente al
entorno. Era la base principal de la resistencia contra Pax Universalis, el
Gran Verde. Allí cada residente tenía una función o eran parte del ejército de
la resistencia. Las funciones solían ser lo más básico que hay en todas las
civilizaciones; un carnicero, un pescadero, un barrendero, policía, bomberos,
camareros… Pero no lo hacían por amor al
arte, sino que lo hacían a cambio de Prendels, la moneda más utilizada en
los mundos y que pretendía ser una moneda única en todos los mundos, aunque muchos
mundos tenía su propia moneda.
En cuanto al piso que le habían asignado a Noelia era bastante pequeño, aunque contaba con el espacio suficiente que necesita Noelia.