Guido se acercó al cuerpo de Terra que aún se
encontraba desintegrándose. No sabía qué hacer. Era su oficial, aquel que le
había ayudado a adaptarse a Pax Universalis; aquel que le había enseñado que
Pax Universalis no era una organización malvada, sino que buscaba el bien;
aquel que le enseño a utilizar el poder; aquel que era como un padre para él.
Guido lo cogió entre sus brazos mientras que
continuaba desintegrándose. Terra ya estaba muerto. Guido no pudo contener las
lágrimas y empezó a llorar.
Aquello lo habían hecho los rebeldes, lo
habían hecho los amigos de Noelia. Guido se empezó a arrepentir. Se repetía a si mismo que tenía que haber luchado. Quien esta con los rebeldes hace eso, mata a
los que buscan la paz universal.