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miércoles, 14 de septiembre de 2016

Capítulo 40: La Verdad

A pesar del cansancio después del combate, tenían que seguir. Tenían varias heridas por todo el cuerpo pero aún tenían fuerzas. La verdad se hallaba más adelante y había que llegar allí.

Así, se dirigieron al Mirador, a la última sala del castillo, a la sala más alta.

Esta vez no fueron corriendo, sino que fueron andando, recuperando las fuerzas por si tenían que enfrentar a SilverFox.

El camino no fue largo, y no tardaron mucho tiempo en llegar al Mirador, un lugar que en vez de paredes tenía ventanas permitiendo ver a los chicos el atardecer que estaba ocurriendo en esos momentos. Allí, dos personas con el uniforme de Pax Universalis esperaban. Una de ellas con el pelo gris y ojos plateados, SilverFox. La otra persona tenía la capucha puesta.

-Tranquilos, ya habéis luchado bastante por hoy. Nosotros no vamos a luchar. Podéis decir que habéis ganado la Batalla del Castillo- dijo SilverFox.

Al escuchar esto, los chicos se alegraron por no tener que combatir pero aun así estuvieron preparados por si resultaba ser falsa esa afirmación.

-Tú, el encapuchado, ¿Quién eres?- preguntó Luis teniendo cierta sospecha de quien podía ser.

-Yo soy nada que merezca la pena. Solo soy un misionero cuya misión está a punto de acabar- dijo el encapuchado con una voz que Noelia y Luis recordaban demasiado bien.

-Tú… reconocería esa voz en cualquier momento. Eres el hombre que habló conmigo en la Tierra justo antes de su destrucción- dijo Noelia con rabia en sus palabras.

-Y no solo eso- intervino ahora Luis.- He conocido a todos los miembros de Pax Universalis, a todos menos a uno; el líder, que solo lo conocen los tres generales. Eres Hesoda, el más temido de Pax Universalis.

-Correcto, aunque tampoco es que fuese algo difícil de adivinar- dijo Hesoda mientras se quitaba la capucha dando a conocer un largo cabello negro que casi llegaba al suelo. Sus ojos eran negros como si en ellos solo estuviese el vacío. 

Un rostro que producía miedo a pesar de que este estuviese sonriendo plácidamente.

-Seguramente las dos personas más fuertes de todo Pax Universalis, y aun así no queréis luchar contra cuatro personas heridas y cansadas. ¿Cómo podemos confiar en esas declaraciones?- dijo Selphie con desconfianza en sus palabras.

-Es fácil, no necesitamos luchar. No necesitamos secuestraros. Además de que sería una lucha que no nos gustaría tener. Os hemos cogido cariño a vosotros, Luis, Heia y Selphie- dijo SilverFox mirando a los ojos a Selphie.

Los ojos de Selphie pudieron ver la verdad en los ojos de SilverFox.

-Dice la verdad, chicos podéis guardar las armas- dijo Selphie.

-¿Y cómo sabes que dice la verdad?- preguntó Noelia.

-Porque yo fui aprendiz de SilverFox hace unos años, antes de ser uno de los Doce Guerreros. Lo conozco bien- dijo Selphie.

Los chicos, con desgana guardaron sus armas y Noelia no tardó en hacer otra pregunta a SilverFox y a Hesoda:

-¿Por qué de repente ya no queréis secuestrarnos?

-Porque vendréis solos a nosotros. No, a nosotros no. Iréis solos a hacer lo que debéis de hacer- dijo Hesoda.

-SilverFox me lo dijo, soy la llave hacia el Poder Infinito, y no pienso ayudaros, ya no más- dijo Luis haciendo que Noelia le mirará con ojos de preocupación.

-Lo que te dije fue incompleto. No te dije la leyenda entera- dijo SilverFox.- Hesoda os quiere por esa leyenda, la leyenda del Poder Infinito. Yo ya te dije porque te quiero, para finalizar las guerras. Tú puedes frenar las guerras entre luz y oscuridad.

-Aunque yo sea como tú dijiste que soy, no tengo la capacidad de parar las guerras- dijo Luis mientras Noelia intentaba comprender lo que estaba pasando. Selphie y Heia tampoco entendían demasiado la conversación.

-Lo sé- dijo SilverFox.- Por eso es necesario el Poder Infinito, para imponer una paz que nadie tenga el valor de romper.

-Eso es una locura, y lo sabes. Eres un hombre sabio- dijo Selphie inesperadamente.

-He pasado demasiados traumas, y tú lo sabes bien. Y todo lo que he pasado me ha llevado a que este plan es lo mejor- le contestó SilverFox a Selphie.

Selphie no sabía que contestar ante eso y se quedó callada. Entonces, Noelia saltó con cierto enojo:

-Pero cuál es la maldita leyenda. La leyenda que ha provocado todo esto. La leyenda que ha cambiado mi vida. La leyenda que ha causado la muerte de Emily y Leo.

-Lamentamos la muerte de tus dos amigos, Saix se pasó en eso- dijo Hesoda.- No hace falta que te alteres. La leyenda que tanto deseas saber es la siguiente: ‘Todo ser vivo tiene alma, y ese alma tiene Poder. Cuando el ser vivo muere, el alma se va al Soul Graveyard. Allí, una persona fue encerrada para evitar que tanto Poder junto se descontrolase. Esa persona ha sido capaz de absorber Poder del propio Soul Graveyard siendo prácticamente la personificación del Poder. Esa persona es conocida como AllSoul. Para poder liberar a AllSoul y abrir la puerta es necesario una puerta y una llave, y los dioses escondieron dichas cosas en las personas’.

Hizo una pausa. Una leyenda sobre un Poder Infinito encerrado en una persona… SilverFox continúo la leyenda:

-‘La puerta elige a la llave’- dijo SilverFox haciendo que Luis recordase que eso mismo le dijo cuando tuvieron en el pasado esa conversación.- Esa es la última frase de la leyenda. Solo necesitamos esa puerta y esa llave y juntar ambas cosas en un lugar muy exacto que ya hemos encontrado. La llave y la puerta son personas, personas diferentes. La llave es elegida por la puerta, por lo que si encontramos la puerta podremos encontrar la llave. ¿Y quién es la puerta? Es aquella persona que las estrellas eligen. Nos costó mucho pero al fin descubrimos quien es la puerta, y la puerta eres tú, Noelia Electus- dijo señalando a la chica del pelo moreno.

-¿Yo? ¿Por eso me habéis jodido la vida? ¿Por qué una estúpida leyenda dice que yo soy la puerta hacia el Soul Graveyard o como se llame? ¿Y pensáis que os voy a ayudar sin que me obliguéis? Valientes hijos de puta es lo que sois- dijo Noelia con gran indignación en sus palabras.

-Tienes que aprender a callar y escuchar antes de hablar- dijo Hesoda.- Por donde iba SilverFox... teníamos la puerta pero no la llave. La puerta elige a la llave. Esto quería decir que la llave es aquella persona por la que más amor sentía la puerta y que no llevará su sangre; la persona a la que más quería Noelia sin ser familiar. Sin embargo, aquí estaba el problema; Noelia no sentía tal amor por nadie sin que este fuese familiar. La persona que más se acercaba a querer de esta forma era Luis, por lo que decidimos separaros, hacer que el uno al otro se echasen de menos, intensificar ese sentimiento y lo hicimos con gran éxito haciendo que ahora mismo se quieran lo suficiente.

-Todo esto quiere decir que Noelia Electus es la puerta y Luis Ace Ray es la llave- dijo SilverFox de la forma más resumida posible.

-Sólo queda que la llave habrá la puerta en el lugar adecuado, en la Entrada del Abismo- dijo Hesoda para concluir la historia.

Silencio fue lo que hubo. Se confirmó aquello que Noelia no quería aceptar; quería a Luis con todo su alma.

Luis habló:

-Aun no habéis dicho el por qué os vamos a ayudar sin que nos obliguéis.

-Ahhh. Es verdad, esa parte nos la hemos saltado- dijo SilverFox.- El motivo por el que nos ayudareis es simple; vuestro mundo volverá a existir. Los mundos son como grandes seres vivos con almas, y todas las almas que mueren en el mundo cuando este muere permanecen pegadas a él. Esas almas de los mundos son tan fuertes que son capaces de regenerarse si la puerta del Soul Graveyard se abre. Es decir, si esa puerta se abre, las almas de los mundos serán libres y volverán a existir con toda aquella persona que haya perecido en él en el momento de su destrucción.

-Así que si queréis vuestro mundo y volver a ver a vuestras familias lo único que tenéis que hacer abrir el Soul Graveyard- dijo Hesoda.

Las dudas comenzaron a flotar por las cabezas de Luis y Noelia. Vivir en la Tierra con Pax Universalis gobernando todo el universo o vivir sin familiares y solos.

-Nos vamos ya, no tenemos más que contar y pensad bien en qué vais a hacer- dijo Hesoda antes de que éste y SilverFox se metieran en un portal oscuro y desapareciesen. Antes de irse dejaron un papel donde ponía ‘Entrada del Abismo’ y unas coordenadas.

Los cuatro chicos se fueron del castillo, bajando las escaleras a un bajo ritmo. Ninguna shadows les interrumpió. 

Todo el camino en silencio, pensando en qué hacer. La duda estaba sembrada.

En la puerta del castillo estaban todos; Cid y Kane con la nave; Alice y Liam que habían ayudado a los lugareños; Sue y Selene descansando en el suelo; Michelle, Aura y Luna hablando.

Contaron todo lo sucedido al Grupo 7. Había partes que costaban de creer, como la traición de Demi o que Lar era Luis, pero todos aceptaron la realidad, y era que tenían que tomar una decisión muy importante: restaurar los mundos o no.

Mientras, en Lugar Rencuentro ya no quedaba ningún miembro de Pax Universalis. Lugar Rencuentro había sido liberado.