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domingo, 25 de septiembre de 2016

Capítulo 43: Pensamientos

Cinco días habían pasado desde el abandono del ejército por parte del Grupo 7. Los antiguos miembros de este grupo se reunieron en el piso del Profesor Tesla, uno de los pocos lugares donde no los espiarían dentro del Gran Verde además de ser el piso más espacioso del grupo.

Aquella reunión era para organizar el ataque en la Batalla del Abismo. Todo estaba planeado para ir hacia la Entrada del Abismo el día siguiente de la reunión.

El Profesor Tesla comenzó a decir la estrategia que seguirían:

-Mañana partiremos en la NIAD controlada por Cid y Kane antes del alba. En la nave podréis descansar, el viaje será largo. Nuestra primera parada será en Lugar Recuentro, donde con un sistema de comunicaciones me podré comunicar desde allí con la NIAD. Me encantaría luchar pero soy un viejo con poca fuerza, lo único que puedo hacer es daros apoyo y posibles estrategias desde la distancia. Luego de esa pequeña parada os dirigiréis a la Entrada del Abismo, un lugar un poco especial. Por las coordenadas que nos dieron, se encuentra en el límite de la dimensión de la luz, el límite que da con la Dimensión Perfecta o el Reino del Todo, lugar donde las tres dimensiones se unen. Tardareis bastante en llegar allí, así que aprovechad el tiempo en la nave para descansar lo máximo posible y para prepararos.

Todos se miraron a los ojos y asintieron. No necesitaban prepararse para aquella batalla, ya estaban preparados desde el comienzo de esta guerra. El profesor continúo explicando:

-Ellos pensaran que va a ir todo el ejército de los rebeldes, por lo que al llegar nos encontraremos con un ejército de soldados y shadows a los que hay que vencer de forma rápida y sencilla para no cansarnos con ellos y para no perder mucho tiempo.

-Yo me encargo de ellos- dijo Cid.- He incorporado a la NIAD ametralladoras y lanzamisiles, me será sencillo acabar con ellos.

-Yo también puedo ayudar- dijo Luna con una voz que parecía un susurro.- Mi magia de brillo será capaz de cegarlos y lanzar mini proyectiles de luz de luna en gran cantidad.

-Mi magia de los elementos puede provocar bastante caos entre los soldados y abarca mucho rango, contad conmigo para esta misión- dijo Heia.

-Está bien, vosotros tres os encargareis de eso- dijo el Profesor.- Algo importante es que una vez empiece el ataque todos debéis de estar en el campo de batalla, en la NIAD solo debe de estar Cid y tendrá la misión de cubriros del ejercito de Pax Universalis. Cid- dijo esta vez dirigiéndose directamente al piloto- no te metas mucho en la batalla, ocúpate solo de los soldados, los Doce Guerreros, aprendices o Generales pueden atacar a la NIAD directamente y destruir la nave, ten cuidado con eso. A parte de eso te dejo la misión de rescatar rápidamente a los que no puedan continuar más de los nuestros.

Cid asintió al recibir esas órdenes. El Profesor continúo sin esperar mucho tiempo:

-Una vez las filas del ejército de Pax Universalis haya disminuido sus filas tendréis que avanzar. Intentad ir todos juntos o no muy separados los unos a los otros para poder ayudaros mutuamente. Heia y Luna se unirán una vez completada su misión de debilitar su ejército. Ahora llega lo difícil, los oficiales. Luis y Noelia tenéis una ventaja, no os pueden matar, así que tenéis que luchar para poder deshaceros de algún que otro oficial pero sin cansaros demasiado, vuestra misión primordial es llegar a la puerta del Soul Graveyard. Una vez abráis la puerta tendréis que procurar no morir ya que ahora ya no les importareis a Pax Universalis y os podrían matar. Tendréis que aguantar bien y conseguir que AllSoul se meta de nuevo en el Soul Graveyard para encerrarlo. Es muy difícil, por no decir casi imposible lograrlo, pero es nuestra única posibilidad. Confiamos todos en que lo logréis. En cuanto al resto vuestra misión es sencilla, luchar y derrotar al máximo número de miembros de Pax Universalis como sea posible. Una vez la puerta se abra, Pax Universalis utilizará todas sus fuerzas, y más vale que no sean muchas.

Todos asintieron, habían comprendido todo, la misión no era muy difícil. Todos sabían que era una misión casi suicida, pero era lo único que se podía hacer, no les quedaba otra. La confianza y la fe era lo único que tenían seguro.

Noelia intentaba dar una cara de confianza, daba la imagen de que tenía claro que abrir la puerta era necesario. Se mostraba como una chica fuerte. Aunque en su cabeza la historia era otra. Se preguntaba una y otra vez si abrir la puerta era la elección correcta. Recuperaría los mundos destruidos y con ellos una gran cantidad de personas que querían vengarse de Pax Universalis, pero ni todas esas personas juntas podrían hacer frente a la bestia que liberarían, AllSoul, el poder personificado.

-Bueno, con esto concluyo la última reunión de preparación para la Batalla del Abismo- dijo el profesor.- Muchas gracias a Liam y Alice por su esfuerzo. Gracias a Kane y a Cid, que van a hacer la misión sabiendo que luego no podrán regresar a su mundo original, el Gran Verde. Gracias a Luna por su apoyo incondicional. Gracias a las gemelas Sue y Selene por seguir adelante a pesar de las pérdidas que han tenido y a pesar de la traición de Demi. Gracias a Heia y Selphie que su unión a nosotros ha significado un aumento considerable en nuestras fuerzas. Gracias a Aura y Michelle por no haber dudado en traicionar a Pax Universalis. Y gracias a Luis y a Noelia por ser aquellos que van a poder terminar con todo esto. Nos vemos mañana, saldremos antes de alba. Y espero que podamos hacer una reunión después de la batalla para ver el balance de ésta.

Todos se levantaron tras estas palabras, decididos a dar hasta la vida por la batalla de mañana, por una victoria improbable. Trece personas formaban ese grupo, y esas trece personas estaban dispuestas a enfrentarse contra un ejército entero.

Se empezaron a ir del piso del Profesor Tesla. Cuando Luis tocó el pomo de la puerta, el Profesor le dijo algo:

-Luis, no te vayas, te tengo que decir una cosa.

Luis se quedó en el piso y todos los demás se fueron. Noelia se fue hacia su piso. Ella había notado raro a Luis, se le notaba muy preocupado, distante. Noelia suponía que sería por la decisión de abrir la puerta o no. Ella también estaba así, pero intentaba ocultarlo, intentaba fingir ser más fuerte emocionalmente de lo que de verdad era.

Noelia llegó  su piso mientras que seguía pensando en Luis. Luis sufría una carga muy grande. Él seguía arrepentido de haber estado en Pax Universalis, y Noelia conocía lo suficiente a Luis para saber que él no se perdonaría tan fácilmente a sí mismo. Noelia se dio cuenta que si Luis estaba tan raro era por toda la situación, todo parecía que le pasaba a él.

Pero no era así. Noelia también había sufrido mucho desde que la Tierra fue destruida. Ver amigos suyos morir, perder toda su familia, enfrentarse a su prima… unos meses duros, muy duros. Noelia empezó a tener una mini depresión.

Noelia se puso su pijama, se tumbó en la cama e intentó evadirse de sus problemas pensando en otra cosa. Empezó a pensar el qué le podía haber dicho a Luis el Profesor. Algo que solo quería que supiese él. Eso era raro. Noelia pensaba en que podía ser pero nada de lo que pensaba tenía sentido. Tras un rato llegó a la conclusión de que sería para intentar animarlo algo. El Profesor se habría dado cuenta de que estaba mal y solo ha intentado ayudarle. Era lo único lógico que se le ocurrió a Noelia.

Noelia entonces vio clara una cosa, si el Profesor le había intentado animar, ella que era su mejor amiga debía ser quien más apoyo le estuviese dando. Noelia se empezó a sentir mal consigo misma, tenía que haberle dicho que le apoyaba en todo, y no lo hizo. Noelia tenía que ser el hombro donde Luis pudiese consolarse, y no lo ha sido. Noelia se enderezó y se fue hacia el piso de Luis, que se encontraba en el mismo bloque de apartamentos que el piso de Noelia, para hablar con él. Al ser el mismo edificio, decidió bajar en pijama. Era ya tarde, pero Noelia suponía que Luis seguiría despierto, él siempre había sido más nocturno.

Bajo al piso de Luis y llamó a la puerta. Silencio. Dejo pasar unos minutos y volvió a llamar. Silencio. Estaba claro que no había nadie dentro del piso. Noelia se empezó a preguntar dónde estaría Luis. Decidió quedarse en la puerta y esperarle allí sentada.

Noelia llevaba ya un rato y era bastante tarde. Noelia cada vez estaba más preocupada por Luis. Noelia se empezó a poner en las peores situaciones posibles. ¿Y si Luis había huido por no estar seguro de hacer lo correcto? ¿Y si Pax Universalis había venido al Gran Verde para hacerle algo malo a Luis? ¿Y si Luis se había vuelto a unir a Pax Universalis? Tantas preguntas en su cabeza y lo único que conseguían era preocupar más aún a Noelia, quien estaba cada vez más agobiada.

Según Noelia iba esperando a que Luis regresase, ella se iba a preocupando más y las lágrimas empezaron a asomarse a los ojos de Noelia, lágrimas que Noelia intentaba retener. Según pasaba el tiempo, a Noelia le iba entrando más y más sueño.

Noelia acabo durmiéndose en la puerta de Luis, con lágrimas en sus ojos.