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domingo, 4 de septiembre de 2016

Capítulo 37: Traición

El grupo formado por ocho jóvenes subían las escaleras hacía las torres a gran velocidad. Tenían que rescatar a Leo lo antes posible.

Una vez finalizadas las escaleras se encontraron con una sala con muchos aparatos tecnológicos con apariencia muy moderna. Apenas dos ventanas en frente de las escaleras iluminaban la sala. Dos puertas se encontraban, una a la derecha y otra a la izquierda. Una para la Torre Este y otra para la Torre Oeste. En el centro de la sala una silla donde una persona se encontraba encadenada. Una persona con muy mal aspecto. Leo.

Emily al verlo no dudo un instante y se precipitó a por él, sin embargo, Selphie se interpuso e impidió que avanzase hasta Leo, quien no podía hablar por estar amordazado.

-Es una trampa. Esperan que nos acerquemos para que salgan de su escondite y nos ataquen por sorpresa- dijo Selphie.

El grupo paró entonces y espero. Espero viendo al pobre Leo en un estado paupérrimo.

A los pocos segundos, aparecieron dos personas. Una persona con pelo azul, corto por los lados y largo por el centro que acompañaba a unos ojos naranjas, Saix el hijo de la Luna. La otra persona, pelo corto negro con ojos negros con una temible cicatriz en uno de ellos, DarkFace, aprendiz de Saix.

-Selphie… pequeña y dulce Selphie, ¿por qué nos has arruinado la sorpresa que teníamos preparada para nuestros invitados?- comenzó a decir Saix mientras daba vueltas por la sala. Nadie se atrevía a moverse. No sabían qué iba a hacer Saix y DarkFace estaba lo suficientemente cerca de Leo como para matarlo de un golpe.- Ya veo que tú y Heia os habéis unido al equipo perdedor. Y las aprendices de Heia han seguido a su necia oficial. Se arrepentirán. Menos mal que Xavier es más inteligente y sabe quién va a ganar esta guerra.

>Y por lo que veo, hay otro traidor a Pax Universalis. Creía que Lar era una persona lista y que sabía que era lo correcto. Ahora solo lo veo como un ridículo disfraz de Luis para ocultarse como cobarde que es.

-Vuelve a decirme cobarde y te comerás mi espada- dijo Luis al escuchar esas palabras.- Sabes bien lo fuerte que soy.

-Sí, eres bastante fuerte, es por eso que es una pena que hayas decidido abandonarnos. De todos los traidores, eres al que más echaremos de menos- le contestó Saix a Luis.

Saix se calló y siguió dando vueltas alrededor de Leo. Todo el mundo tenía su arma en la mano, en cualquier momento estallaría el enfrentamiento.

Saix se paró justo entre Leo y los chicos y siguió hablando:

-Cinco traidores han estado en Pax Universalis. Supongo que ya os lo habrán dicho, pero hay un espía vuestro grupo. En vuestras filas también hay un traidor. Uno de vosotros ocho es el espía, y solo hay una acción que le hará volver a mis filas como mi aprendiz, y ese gesto es fácil, que yo mate a alguien delante suya.

El espía de Pax Universalis. Todos se habían olvidado prácticamente de esa persona. Todo lo que había ocurrido había provocado que se olvidasen de que alguien les traicionaría. Y  ahora sabían cuando atacaría, cuando Saix matara a alguien.

Noelia hizo un repaso rápido de quien podía ser el espía de los ocho que estaban allí. Luis, Michelle, Heia y Selphie no podían serlo, acababan de traicionar a Pax Universalis por lo que no podían ser los espías si nunca habían estado en el Gran Verde. Emily era su amiga desde la Tierra y desconocía todo sobre el poder u otros mundos, no podía ser ella. Demi tampoco podía serlo, había ayudado mucho a Noelia y tenía buen corazón. Solo quedaba Luna como candidata. La imagen que había dado era de ser una chica buena pero siempre parecía que ocultaba algo. Noelia no quiso delatarla sin pruebas, así que se limitó a acercarse a ella y vigilarle atentamente.

Noelia no fue la única en pensar en quien podía ser el traidor. Todos se miraban los unos a los otros pensando en quien podía ser.

Saix al ver la escena sonrió ligeramente y continúo su discurso:

-Ahora solo queda que yo mate a alguien y sabremos quién es el espía. Y ahora mismo hay muchas piezas que ya no son importantes para el juego y por lo tanto nos podemos deshacer de ellas-. Tras esto se dio la vuelta hacia Leo. Todos se pusieron en posición de ataque, temían que lo matase. Sin embargo, lo único que hizo fue destaparle la boca quitándole la mordaza.

Leo, al verse con libertad de hablar se puso muy serio. Todo el mundo estaba esperando a que hablase.

La tensión invadía la sala, todo el mundo preparado para la batalla con su arma en la mano.

Por fin, Leo se atrevió a hablar:

-Lo siento, siento que hayáis venido a por mí y siento no poder haber estado más tiempo contigo Emily. Saix me lo ha dicho, una vez me quitase el trapo de la boca sería para decir mis últimas palabras, y esas son ‘te amo desde la tumba Emily’.

Acto seguido de pronunciar eso, Saix con su espadón arrancó la cabeza de Leo de un solo golpe.

Emily pegó un grito sordo al ver la cabeza de su amado por el suelo mientras las lágrimas brotaban de sus ojos. Emily entró en modo locura y se dispuso a ir a matar a Saix sin pensarlo dos veces. Pero al dar el primer paso, una espada le atravesó por la espalda. El espía se había revelado, pues quien blandía esa espada era Demi.

Luna, quien se encontraba más cerca de Demi, fue a por él sin pensarlo dos veces, aunque Demi rápidamente saco su espada del cuerpo de Emily y se enfrentó a Luna con una habilidad nunca vista antes en Demi.

Michelle fue a ayudar a Luna logrando que Demi retrocediese un poco.

Mientras, Selphie y Heia fueron a por DarkFace quien difícilmente aguantaba los ataques de las dos chicas.

Luis fue a por Saix. El espadón de Saix chocó contra las dos espadas de Luis. Chocaron con una gran cantidad de poder que se extendía por toda la sala en forma de corrientes de aire. Choque que provocó que los dos retrocediesen.

Noelia fue a por el cuerpo de Emily que se encontraba en el suelo sin moverse.

-¡Emily! ¡EMILY!- le gritaba Noelia al oído de Emily mientras que una sensación de impotencia le invadía. Noelia solo sentía que estaba a solas con Emily, como si la batalla de su alrededor no ocurriese.

Emily tosió sangre, por lo que aún estaba viva pero en muy mal estado. La chica, sin poder mover su cuerpo, dijo a su amiga Noelia que la sostenía en brazos:

-Noelia… no llores por mí… yo ya estoy muerta. Hazme esta promesa; no llores más y evita más tristezas. No quiero volver a ver como las lágrimas manchan tu hermosa cara… y en cuanto a ti… Leo… yo también te he amado… nos veremos pronto en la otra vida.

Emily falleció tras decir esas palabras. Falleció en los brazos de su amiga Noelia, quien aguantaba sus lágrimas. Noelia estaba decidida en cumplir el último deseo de Emily.

Los cuerpos de Leo y Emily fueron consumidos como consecuencia de saber controlar el poder. Los dos cuerpos de los dos amados desaparecieron.

La batalla paró. Saix, DarkFace y Demi a un lado de la sala. El resto al otro lado.

DarkFace estaba con varias heridas pero bien. Por el otro lado, Michelle y Luna habían sido las que más heridas tenían.

-¿Por qué?- empezó diciendo Noelia.- ¿POR QUÉ?- todo se quedó en silencio. La furia de Noelia aumentaba por momentos por la muerte de sus dos amigos.- ¿POR QUÉ TÚ DEMI? ¿POR QUÉ LO HICISTE? ¿POR QUÉ NOS HAS TRAICIONADO? ¿TODO ESTE TIEMPO HAS SIDO UN SUCIO ESPÍA? LILY ESTARÍA AVERGONZADA DE TI SI TE VIESE AHORA MISMO.

-Si estuviera aquí Lily ya estaría muerta- dijo Demi de forma muy fría.- Yo siempre he sido aprendiz de Saix. Todo el este tiempo. Mi misión era averiguar cierta información del Profesor Thomas Tesla, información que he conseguido con éxito. Además he aprovechado para espiaros. Toda la información que he ido recolectando no la he compartido aún con nadie, solo la daré en persona a Saix. Todo lo ocurrido en Lugar Rencuentro de mis heridas  era una falsa para que nadie sospechase en mí. Hace un rato he dejado salir con vida a Cintia, de los Doce Guerreros, solo porque es mi compañera aunque ella no lo supiese.

-No puede ser… ¿de verdad eres tan hijo de puta?- le preguntó Noelia con solo el pensamiento de acabar con Demi y Saix, los dos asesinos de sus amigos.

No obtuvo respuesta de ninguna parte. Silencio y tensión.

Saix no tardo mucho más en hablar:

-No somos tontos, estamos en clara minoría. Nos retiramos, pero en nuestro próximo encuentro… no habrá donde huir por ninguna parte.

Los tres desaparecieron por un portal oscuro. Los tres se fueron sonriendo.

La batalla aún no había terminado.