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miércoles, 22 de junio de 2016

Capítulo 16: Guerra en Cristalópolis

La nave de Fei llegó a su mundo de origen, Cristalópolis, un mundo rico en minerales y daba la cualidad a sus rocas y piedras de brillar mucho. Según se acercaba la nave a tierra se veía el caos que provoca una guerra. Dos ejércitos estaban enfrentados, los rebeldes del mundo contra los hombres de Pax Universalis.

La nave bajo en un sitio donde no hubiese nadie observando. Una vez fuera de la nave, Luis y Fei decidieron que lo primero que debían de hacer era ayudar a los rebeldes en la batalla que estaba sucediendo en aquellos instantes y alejar a Pax Universalis de allí. Se fueron a por la batalla y se separaron con la idea de volver a la nave en dos horas.

Fei rápidamente fue donde estaban los soldados de Pax Universalis y comenzó su lucha contra ellos. Luis avanzó destruyendo todas las shadows que se le ponían en medio. Cuando elimino una calle entera de enemigos escucho un ruido que procedía de una casa cercana. Luis se acercó con sigilo y de la casa se asomó una mujer sucia y en mal estado. Le hizo un gesto a Luis para que se acercase y le dijo:


-Muchas gracias joven… se nota que no eres de aquí… Hay otras personas que han venido  hoy de otro mundo como tú, puede ser que los conozcas.

Luis al escuchar eso se puso nervioso… Noelia… ojala fuera ella…

Cuando Luis entró se alegró de ver a quienes vio. No era Noelia pero los conocía; eran tres de sus amigos de la Tierra. Un muchacho de pelo rojizo y en forma de casco con ojos grises, Brian; una chica de pelo rosa y largo con ojos verde esmeralda, Rose; y un chico fuerte de pelo muy corto y castaño con ojos marrones claros, Héctor. Los tres asustados, que nada ver a Luis se fueron a abrazarlo, y Luis respondió con otro abrazo.

No dio mucho tiempo para emocionarse mucho más; en ese momento por la puerta de la casa entraron varios soldados de Pax Universalis. Luis rápidamente los dejó fuera de combate, aunque no pudo salvar la mujer que le dijo donde estaban sus amigos. Salieron por la puerta para escapar. Luis decidió llevar a Brian, Rose y Héctor a la nave. Fueron a coger la calle que llevaba a la nave, pero antes de poder avanzar nada, un edificio se derrumbó bloqueando el camino. Encima de las ruinas del edificio apareció un hombre con atuendo de Pax Universalis, su cara daba miedo, ojos negros con pelo negro corto. Tenía una cicatriz considerable en unos de los ojos.

-Con que tú eres Luis… uno de los supervivientes de la Tierra… Te estábamos buscando…- dijo el hombre que se podría definir como pura oscuridad.- Tú te vienes conmigo y seré recompensado por mi oficial, uno de los doce guerreros, Saix, el hijo de la luna.

Luis sin darse la vuelta dijo en voz baja para que solo lo escucharan sus amigos:

-Huid… yo me encargo de este… Rápido.

Los tres amigos corrieron y desaparecieron de la vista de Luis.

-Tranquilo, no les iba a hacer nada, a ellos no los quiero- dijo el chico mientras bajaba de las ruinas e invocaba una especie de katana que desprendía oscuridad.- Ven o te la veras conmigo, DarkFace.

-Estaré encantado de enfrentarme contigo- le respondió Luis.

Comenzó así el enfrentamiento al chocar la espada de Luis con la katana de DarkFace.

DarkFace era un rival bastante duro, sus ataques eran muy ágiles con la katana y a distancia lanzaba bolas de oscuridad que engullía todo aquello que tocaba. Luis veía un combate complicado que le dejaría sin energía. Y tenía que ayudar a Fei y sus amigos, estaba claro que si quería hacer algo tenía que huir.

Así, Luis atacó un edificio abandonado tirándolo abajo. Luego, aprovecho el humo creado para huir en dirección donde estaba Fei para que le ayudase a llevar a sus amigos a otro mundo. Confiaba en que Brian, Rose y Héctor se hubiesen escondido bien. 

Al ver que Luis había huido, DarkFace informó al resto de miembros de Pax Universalis que Luis estaba allí.

Mientras, Fei había llegado a un sitio con muchas shadows. Antes de que empezase a luchar contra ellas, un hombre de Pax Universalis apareció delante de Fei, uno de los Doce Guerreros, Saix, el hijo de la luna.

Este no habló, y Fei se puso en posición de batalla. Saix se envolvió en poder, puso los ojos en blanco y entró en modo locura destruyendo todo aquello que encontrase. Fei sabía que Saix era de los Guerreros más fuertes, no tenía posibilidades de triunfar. Pero tenía que enfrentarle, sino, destruiría todo su mundo, y no iba a tolerar eso.

Fei hacía todo lo posible para parar a Saix, o lo poco que quedaba en pie sería derrumbado. Pero era imposible pararlo. No tenía la fuerza suficiente.

-Saix, para ya. No puedes destruir este mundo, es necesario para nosotros por sus minerales, recuérdalo- dijo un hombre que apareció en aquel momento, SilverFox el guerrero invencible.- Controla tu ira, no puedes dejar que te domine. Eres muy poderoso pero no puedes dejarte llevar así por tu locura.

SilverFox ignoró completamente a Fei, solo se centró en Saix, quien se relajó un poco pero seguía bastante alterado.

-Recuerda que la última vez que pasó esto, hace dos días destruiste un mundo separándonos de la llave- le dijo SilverFox a Saix.

-¿No has recibido el aviso?- dijo Saix con una voz del inframundo.- Está aquí.

SilverFox se alegró al escuchar eso, un trabajo menos.

Saix volvió a seguir avanzando destruyendo todo lo que podía y de nuevo Fei le volvió a intentar parar sin éxito.

-Ya me resultas cansino, no te quiero matar, puedes ser un buen soldado, déjame en paz- le dijo Saix a Fei. Por fin le hacía caso.

-Nunca pararé para proteger mi mundo- le dijo con toda la confianza del mundo a pesar de las múltiples heridas que tenía.

-No lo entiendes, este mundo ya nos pertenece, aunque nos venzas a nosotros dos hay más gente de Pax Universalis aquí- dijo Saix.- Hemos traído la artillería pesada para este mundo; el general Máximo, el destructor. A parte de nosotros dos hay otros dos oficiales, Fil el carnero y Terra el temblor humano. Cada uno de nosotros con nuestros correspondientes aprendices.Y no solo eso, sabemos que la llave está aquí, por lo que van a venir más refuerzos aún, si no me equivoco será Morfeo, aprendiz de Herodes, Blade, el aprendiz de Lea, y una de los Doce Guerreros, de los más poderosos, Selphie el destello. ¿Aun sigues pensando en que nos puedes vencer?

La realidad era dura pero era así. Ese mundo ya era parte del imperio de Pax Universalis. Pero aun así, Fei seguía en la postura para combatir.

Todo esto ocurría a la par en que Brian, Rose y Héctor seguían corriendo en busca de ayuda, en busca de un escondite, sin embargo, atravesaron la calle equivocada llegando al núcleo del enfrentamiento. Una vez allí no podían dar marcha atrás por lo que siguieron avanzando en dirección al lado donde se encontraban los rebeldes.

Esa decisión de ir hacia los rebeldes para que los ayudasen sería la peor decisión que podían haber tomado. Una vez llegado a donde estaban los líderes de los rebeldes, estos no permitían la huida. Brian, Héctor y Rose fueron obligados a luchar aunque no sabían utilizar su poder y no habían luchado nunca, a pesar de que ellos no querían.

Luis seguía corriendo, no sabía si DarkFace le seguiría el rastro. Llegó donde estaba Fei y vio lo malherido que estaba y como se estaba oponiendo a dos miembros de Pax Universalis, aunque uno de ellos estaba apoyado en la pared sin hacer nada y el otro parecía poseído.

Luis fue a ayudarlo contra el poseído, Fei no podría mucho más. Justo cuando iba a llegar a donde estaban ellos, una chica del pelo azul, Selphie, y un chico de pelo castaño y ojos verdes le bloquearon.

-Somos aquellos que están encargados de atraparte- dijo Selphie.- Muchos problemas nos has dado, ahora te vienes con nosotros.

Más gente llego, otro Guerrero, Terra. Este fue donde estaba SilverFox, y se puso a ayudarlo para calmar a Saix, aunque sin éxito.

Saix, con su espadón más grande que él, atravesó a Fei, matándolo y dejándolo en el suelo.

Luis pegó un grito sordo. Fei le había llevado a su mundo para ayudarlo… y no ha podido hacer nada… Luis sintió mucha ira y frustración que le invadía el cuerpo. Luis salió corriendo al lado contrario de donde pasaba todo esto. Pero no avanzó mucho más, pues un chico le bloqueo el paso, Blade, aquella persona que estaba en la Tierra cuando fue destruida.

Fei desaparecía en el suelo. Saix se relajó después de haber asesinado a Fei. Selphie entonces les dijo a los otros miembros de Pax Universalis:


-Luis es cosa mía que para eso me lo han encargado, no os interpongáis por vuestro propio bien.