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miércoles, 10 de agosto de 2016

Capítulo 30: Misión de Erradicación

Tres semanas antes de la batalla de Lugar Rencuentro.

Luis seguía pensando. Tenía claro que Pax Universalis obraba mal. Pero quizás SilverFox llevaba razón y él podría detener las guerras entre luz y oscuridad. Además había que sumar el hecho de que en cuanto encontraran esa puerta le dejarían en paz. La cuestión era si entregar ese gran poder que le dijeron a Pax Universalis a cambio de su libertad o negarse y ser esclavo de ellos o que lo mataran. Luego estaba el hecho de traicionar a Pax Universalis o no. Si lo hacía irían a por él y a por Noelia. Noelia… era otra cosa que daba vueltas en su cabeza. No sabía su paradero, pero según le prometieron, ella estaría a salvo si no los traicionaba. Además de que ella estaría a salvo, la Tierra volvería. ¿Sería todo aquello verdad o simplemente le mintieron para tenerle controlado?


Otras dos personas que no paraban de dar vueltas al tema de Pax Universalis eran Heia y Selphie. Cada día que pasaban veían más cruel a Pax Universalis. Se preguntaban como no lo habían visto antes. Las dudas que tenían estas dos chicas las llevaron a charlar con SilverFox, quien les dijo su discurso de siempre: ‘Para lograr la paz hay que unir todo; y para ello es necesario que Pax Universalis actúe así’. Todos se sabían de memoria ese discurso. La cuestión es si eso estaba bien o si eso estaba mal.

Aura y Michelle no querían estar dentro de Pax Universalis, pero no tenían otra opción que seguir dentro. No tenían escapatoria. Solo podían esperar hasta tener una oportunidad de huir. Mientras, se alegraban de que sus misiones eran en mayoría misiones de reconocimiento. Solo iban, espiaban la situación del mundo y se iban. Al menos no tenían que luchar en la mayoría de misiones.

Guido junto a su oficial Terra se dedicaban a otra clase de misiones totalmente diferentes, entrar en los mundos y comenzar la misión de invasión. Luchar. Solo eso.

Xavier junto a Selphie hacían labores de apoyo, es decir, iban a los mundos donde necesitaban refuerzos y en cuanto llegaban los dos con su enorme poder acababan con la batalla. Desde el incidente de varios días atrás, Xavier comenzó a controlar sus sentimientos y su ira, logrando controlar cada vez más su enorme poder. Xavier y Selphie no habían hablado sobre el beso que se dieron, y no hacía falta que lo hicieran. Estaban mucho tiempo juntos y hacían buen equipo. Y aquel beso se repitió varias veces desde aquel incidente. El amor había florecido, aunque por dentro Selphie dudaba cada vez más de Pax Universalis y Xavier confiaba cada día más en ellos.

Naryam seguía entrenando con el objetivo de ser una de los Doce Guerreros. Su poder no paraba de aumentar y su objetivo lo veía cada vez más cerca. Su poder ya estaba muy cerca de alcanzar el poder de su oficial Wei.

El fatídico día llego.

Lunalia, mundo donde ocurrió el incidente de Xavier, había empezado a mostrar una gran resistencia en gran parte debido a lo ocurrido. Varias tropas de los rebeldes habían llegado para ofrecer apoyo a los habitantes natales de Lunalia. Fil el carnero junto a sus dos aprendices, Jonas y Luis, fueron enviados a aquel mundo en la misión conocida como Misión de Erradicación.

Su objetivo era simple. Acabar con todos los rebeldes. No dejar a nadie vivo. Una misión que Luis no se veía capacitado a hacer.

Llegaron a aquel mundo y la misión empezó. Una matanza fue lo que se vivió en aquel mundo. Los tres se separaron, por lo que Luis lo tuvo fácil para no matar a nadie.

En un momento en el que Luis iba andando por una calle de la ciudad principal del mundo, vio como un grupo de personas corría sin aliento como si huyeran de algo. Luis, suponiendo de que huían de Fil o Jonas, les hizo un gesto para que se calmasen y les señaló un edificio para que se metieran hay. El grupo se metió corriendo y en apenas dos segundos apareció Jonas con una sonrisa macabra y un poco de sangre en su ropa.

-¿Has visto a un grupo de personas que huían de mí?- le preguntó Jonas a Luis.

-Sí, están por estos edificios. Déjame que yo me encargue de ellos, estoy harto de buscar y quiero entrar en la acción- dijo Luis con la intención de engañar a Jonas, cosa que consiguió.

-Está bien- dijo Jonas haciendo que Luis se relajará.- Pues vuelvo por mi zona a ver si encuentro a alguien.

En cuanto Jonas se fue, Luis entró con mucha prisa al edificio donde estaba el grupo de personas, muy asustado.

-Tranquilos, no os voy a hacer nada. Aunque esté trabajando con ellos estoy en contra de ellos también. Es algo difícil- dijo Luis para intentar tranquilizar a las personas que se habían escondido en el edificio.- No hagáis ruido y os salvareis. Salid de aquí y dirigíos al este de la ciudad hasta salir de ella. Allí están el resto de rebeldes que he ayudado a escapar. Encontrareis varias naves que os lleven a la base de los rebeldes.

-¿Por qué nos tenemos que fiar de ti?- pregunto una persona insegura de si era de confianza.

-Porque es vuestra única posibilidad de escapar y porque si hubiese querido ya estaríais muertos- contesto Luis tajantemente.

-Hay algo que no me cuadra- dijo otra persona.- Si estas en contra de ellos, ¿por qué los ayudas?

-Los ayudo porque me amenazaron de que si no lo hacía irían a por una persona querida mía. En cuanto pueda asegurar su seguridad, traicionaré a Pax Universalis y me uniré a vosotros- dijo Luis intentando parecer lo más convencido posible.

-Si es así, te esperaremos en la base de los rebeldes, el Gran Verde- dijo la misma persona.

-¿El Gran Verde?- pregunto extrañado Luis.

-Si. Creo que podemos confiar en ti. Pareces un tipo de fiar. El Gran Verde es el mundo donde se sitúa la base principal de los rebeldes- dijo mientras sacaba un trozo de papel.- Estas son las coordinadas exactas del Gran Verde. Toma este trozo de folio. Utilízalas cuando puedas venir.

Luis tomó esa hoja con la posición exacta del Gran Verde y la guardo. La volvió a sacar el día que fue a visitar a Noelia a su apartamento.

Luis ayudó al grupo de rebeldes llegar hasta el este de la ciudad. Una vez estuvieron a salvo volvió a la ciudad, donde se encontró con Jonas y Fil.

-Parece que ya no quedan muchas más personas- dijo Fil.- Dad los dos juntos una vuelta por si encontráis a alguien más. Yo me voy ya a Deserticon.

Fil se fue por un portal oscuro dejando a sus dos aprendices juntos.

Comenzaron a dar vueltas por la ciudad. Luis con la esperanza de no encontrar a nadie. Jonas con ganas de matar a alguien más.

La tragedia ocurrió entonces.

Los dos chicos escucharon ruidos provenientes de una casa supuestamente abandonada. Entraron y encontraron a una familia compuesta por un hombre, una mujer y un bebé.

El hombre se levantó y se puso en el camino entre Jonas y su mujer. Solo por protegerlos. Jonas no dudo ni un momento y de un ataque lo mató. El hombre cayó al suelo en un charco de su propia sangre. La mujer comenzó a pedir clemencia. Jonas no tuvo compasión y la mató también de un solo golpe.

Luis estaba aterrorizado por la actitud maniaca que tenía Jonas. El bebé no paraba de llorar. Jonas se dirigió hacia la criatura de apenas unos meses de vida.

-¡Es sólo un bebé!- gritó Luis para que Jonas parara de avanzar. Pero el siguió adelante.

Se acercó peligrosamente al bebé que se encontraba en el suelo. Levantó su arma para matar a la pobre criatura. No la llegó a bajar. Luis atravesó con su espada a Jonas matándolo y salvando la vida del bebé.

Jonas se desintegraba en el suelo mientras que Luis cogió al bebé. Ya no había vuelta atrás. Ya había matado a un miembro de Pax Universalis. Ya había traicionado a la temida organización.