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miércoles, 3 de agosto de 2016

Capítulo 28: La Trampa (II)

La sala principal de reuniones de la Base de Pax Universalis en Deserticon. Los Doce Guerreros reunidos. Detrás de cada guerrero, sus aprendices si es que tenían. Presidiendo la mesa, los tres Grandes Generales; SilverFox, Máximo y Nirvana.

-Esta reunión es importante, se ha decidido quien irá al Castillo de Lugar Rencuentro a esperar al Grupo de Rebeldes que nos están empezando a ocasionar problemas- comenzó diciendo Máximo.- Hesoda, el líder de Pax Universalis, junto a nosotros tres, hemos decidido cómo será la operación. Antes de decir los nombres de quienes participaran, decir que no hay que eliminarlos. Dentro de ese grupo hay dos personas importantes para nosotros, así que mejor que sobrevivan a que mueran.

-¿Dos personas?- dijo Selphie extrañada.- Creía que solo una persona era importante.

-La verdad es que hay otra importante- dijo Nirvana.- Hay un agente nuestro entre ellos, un espía. Ninguno de vosotros lo sabía, contra menos gente lo supiera mejor. Lo sabíamos sólo Hesoda, nosotros lo generales y…

-Yo- dijo Saix interrumpiendo a Nirvana.- La idea fue mía y la persona enviada es mi segundo aprendiz. Actuará cuando tenga que hacerlo, así que cuidado a ver si os vais a enfrentar a él y lo matáis.

Esta declaración provocó una ola de sorpresa en la sala.

-Bueno, dejemos eso para aquellos que participen en la misión- dijo SilverFox.- Ahora centrémonos en quienes hemos decidido que vayan. En primer lugar ira Simón, quien tomó varias notas de los rebeldes y sabe cómo enfrentarlos. Selphie, Wei, Heia y Lea con sus correspondientes aprendices van por ya haberse enfrentado a ellos en ocasiones anteriores. A ellos se unirá Axel, por su gran habilidad en el combate.

-Otra de los que irán al Castillo- continuo Máximo- es la nueva miembro de los Doce Guerreros, la antigua aprendiz de Larxene y quien ha tomado su mote de la chica rayo, Cintia.

-Lo haré lo mejor que pueda para vengarme de Larxene- dijo Cintia con ganas de vengarse de Sue y Selene.

-El último miembro de los Doce Guerreros será Saix, por su gran poder y por ser el único que puede darle la orden al espía de que ataque- dijo Máximo.- Además de estos ocho miembros de los Doce Guerreros iremos SilverFox y yo para supervisar y entrar en acción en caso de que sea necesario. Como podéis ver por la cantidad de gente que va, se trata de una misión muy importante en la que nada puede salir mal.

-Me siento indignado- dijo Hades con enfado en su voz.- Llamáis a la mayoría de los Doce Guerreros pero a mí no. Yo soy capaz de vencer a la mayoría de ellos.

-Si tú crees que deberías haber estado, imagínate yo, soy más fuerte que tú, debería de estar en ese Castillo. Si esos chiquillos se hubieran enfrentado a mí no hubiesen podido escapar- dijo Herodes con indignación.

-Tranquilizaos chicos, ya nos requerirán otra misión, ahora lo importante es obedecer y desear que la misión sea un éxito- dijo Terra calmado para tranquilizar a Hades y a Herodes. Detrás de Terra estaba Guido, quien se alegraba de no ir a la misión y de no enfrentar a Noelia.

Sin embargo, quien si tendrían que enfrentar a Noelia eran Aura, Michelle, Naryam y Xavier. Ninguno de los cuatro mostró emoción ninguna. Naryam y Xavier tenían claro que Pax Universalis estaba por encima de familia o amigos. Aura y Michelle estaban tranquilas por algún motivo desconocido.

-¡¿CÓMO QUE NO ESTOY YO EN LA MISIÓN??!!- gritó Lar haciendo que todo el mundo callase.- ME HE ENFRENTADO A ELLOS EL QUE MÁS, QUIERO IR Y ACABAR LO QUE EMPECÉ. NO PUEDO PERMITIR QUE ME HAYAN VISTO Y QUE SIGAN VIVOS- la ira invadía a Lar de una manera incontrolada.

-La razón de que no estés es esa misma- dijo SilverFox calmado.- Has fallado dos veces, no permitiremos que falles tres. Sé que estarás frustrado, pero es así.

-ESTO NO VA A QUEDAR ASÍ- dijo Lar quien a continuación se marchó de la sala.

Después de la marcha de Lar se fueron el resto quedándose solo aquellos que iban a participar en la misión y organizar la trampa.

Una vez terminó la reunión, cada uno de los miembros se marchó a descansar a sus aposentos.

El día en que partieron hacia la misión llegó. Todos se fueron excepto una persona que se atrasó, Simón.

-No tardes mucho en llegar Simón- le dijo SilverFox.- Ya han recibido el mensaje, pueden llegar al Castillo en cualquier momento.

-Tranquilo SilverFox, antes quiero ver si puedo calmar a Lar- le contestó este.

-Eso es complicado, que no te atrase mucho eso.

Tras esto SilverFox se marchó por un portal oscuro. Simón se dirigió al lugar donde había quedado con Lar. Un lugar aparatado de la base donde no había nadie.

-¿Qué quieres?- preguntó Lar a Simón con tono borde.

-Algo simple Lar, debes controlar tus sentimientos. Si quieres ganar y conseguir aquello que persigues debes calmarte y serenarte. Si haces que tus sentimientos te controlen serás incapaz de ello.

-Tú que sabrás, no sabes nada de mí.

-Sé cómo llegaste a Pax Universalis Lar.

-Eso no tiene nada que ver con esto. Yo seré quien se encargue de Noelia, y nadie más. Si me quieres ayudar, llévame contigo y escóndeme en el Castillo.

-No puedo hacer eso, las órdenes hay que cumplirlas. Si hago eso me jugaría el cuello.

-Iré al Castillo me ayudes o no, tenlo claro- dijo Lar quien le dio la espalda a Simón.

-Si haces eso te tendré que detener- le dijo Simón.

-No tendrás tiempo a eso- dijo Lar quien invocó su dos espadas y se las hincó a Simón con ojos llenos de ira.- Y ahora yo ocuparé tu sitio en el Castillo, espero que no haya empezado la fiesta sin mí.

Lar se metió en un portal oscuro y se dirigió a Lugar Rencuentro mientras que Simón, el estratega, miembro de los Doce Guerreros, se desintegraba a sus espaldas.