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miércoles, 5 de octubre de 2016

Capítulo 46: El Temblor Humano

La batalla continuaba. Desde la NIAD, Cid lanzaba rayos sin parar. Luna y Heia se acercaban al campo de batalla tras realizar sus ataques a larga distancia. Kane y el resto seguían luchando contra soldados rasos y shadows. Sue y Selene hacían lo mismo un poco más adelantadas y aún más por delante, Luis comenzaba su combate contra Blade, un combate entre rivales.

Luis invocó sus dos espadas. Blade mostró su báculo de fuego.

-¡Gran llamarada de la destrucción!- gritó Blade sin perder tiempo mientras que de la punta de su báculo se formaba una gran bola de fuego que en seguida se dirigió a Luis quien la esquivó por poco.

Ahora era el turno de Luis, acercándose a Blade y haciéndole un ataque con las dos espadas que fue parado por su báculo.

Los dos retrocedieron y se miraron a los ojos. Ambos sabían que sería una batalla larga.

Blade no tardó en lanzarle cinco bolas de fuego pequeñas que explotaban cuando daban a su objetivo. Luis consiguió esquivar dos y desviar con sus espadas otras dos, pero una le dio en una pierna.

El daño del ataque no fue alto, pero Blade aprovecho para acercarse a Luis con su báculo envuelto en fuego para hacerles varios ataques a corta distancia que a Luis le costaron esquivar.

En cuanto Luis pudo y aprovechando lo cerca que estaba Blade, le dio varios espadazos consiguiendo darle en el hombro aunque sin mucha fuerza.

El combate continuo así un rato. Bolas de fuego que paraban en las espadas de Luis. Golpes de Luis que eran parados por el báculo de Blade.

-Lo siento Blade pero tengo que continuar, no me puedo entretener más contigo- dijo Luis.

Blade no habló y se limitó a observar lo que Luis preparaba.

Las dos espadas de Luis se imbuyeron en luz y oscuridad. Entonces Luis comenzó a correr hacía Blade. Según este se iba acercando dijo:

-¡ESPADA SAGRADA DE LA LUZ Y DE LA OSCURIDAD!

Blade puso su Báculo con la intención de bloquear el golpe pero no lo logró.

En el cuerpo de Blade apareció dos grandes rajas en forma de equis, una de las rajas desprendía luz mientras que la otra desprendía oscuridad.

Blade cayó al suelo sin poder moverse. Luis ganó el combate.

-¿Por qué?- dijo Luis.

-Porque que- dijo Blade con un hilo de voz muy flojo.

-¿Por qué te has dejado ganar?- le preguntó Luis a Blade.- Podías haber esquivado ese ataque y sin embargo decidiste bloquearlo a pesar de lo arriesgado que era. Además podías haber luchado con más fuerzas. Te conozco y sé que te has contenido.

-Porque tienes que continuar- le respondió Blade.- Te podía llevar yo a rastras pero prefiero de que vayas andando- hubo un silencio donde los dos se quedaron mirándose a los ojos.- Prométeme de que sobrevivirás una vez se abra la puerta, prométeme de que no te matarán una vez se abra la puerta, prométeme de que podré tener una revancha de este combate.

-Te lo prometo- dijo Luis quien se dio la vuelta para continuar la batalla.- Ahora vete, estas muy herido pero sobrevivirás. Nos vemos.

Blade formó un portal oscuro en el suelo y se fue. Luis continúo hacia delante. Noelia y el resto les habían sacado bastante ventaja.

Más cerca del monte, se encontraban Noelia, Selphie, Heia, Aura y Michelle.

El camino estaba siendo fácil. Los soldados y las shadows oponían poca resistencia, pero un nuevo enemigo se mostró ante ellos, alguien que Noelia conocía. Un amigo suyo de la Tierra; Guido.

Noelia ya sabía que Guido estaba con Pax Universalis pero hasta que no lo vio con sus propios ojos no se lo termino de creer.

-Así que es verdad…- dijo Noelia con tono melancólico.

-Noelia… entiendo lo que sientes pero creo que Pax Universalis busca el bien, y después de esta pelea podremos regresar a la Tierra- dijo Guido.

-A cambio de liberar algo que no deberíamos haber liberado- dijo Noelia.

-Es por el bien del universo- dijo Guido.

-No es el momento de discutir eso Guido, es el momento de luchar. La cuestión es si lo harás contra nosotros o con nosotros- dijo Noelia rotundamente y sin andarse con rodeos.

-Noe…- dijo Guido sin saber que contestar. Él no quería luchar contra sus amigos, pero creía en Pax Universalis.

-Guido, Noelia lleva razón, si estas con Pax Universalis eres nuestro enemigo- dijo Aura.

-Si no te apartas del medio te enfrentaremos y no seremos piadosas, está en juego algo más grande- amenazó Michelle a Guido.

Guido no sabía qué hacer. Su mente era un lío. No sabía a qué tenía que darle prioridad. Sus ideales o sus amigos. Entonces, Guido agachó la mirada y se echó a un lado. Noelia y el resto se alegraron. Parecía que les dejaría pasar, por lo que lo más probable era que se uniera a ellos.

-Pasad y continuad el camino. No voy a luchar contra mis amigos, pero creo en los ideales de Pax Universalis. Os dejaré pasar sin luchar pero seguiré siendo miembro de Pax Universalis- dijo Guido con tono muy serio.

-Gracias- dijo Noelia con media sonrisa en la cara.- Y espero que algún día entres en razón y dejes Pax Universalis.

-Yo espero que algún día vosotros veáis como Pax Universalis solo busca el bien y no son los malos de la película- dijo Guido con tono serio y con la esperanza de no estar más en esa posición de tener que elegir entre sus amigos o sus ideales.

Noelia y el resto siguieron avanzando dejando a Guido a sus espaldas.

Guido decidió ir con su oficial, Terra, para ayudarle en lo que él necesitara, por lo que abrió un portal oscuro y se fue a donde él estaba, al principio del valle donde la batalla estaba ocurriendo.

Mientras que esto acontecía, Kane, Liam y Alice avanzaban más lentamente y gracias a los ataque que hacía Cid desde la NIAD. Pero algo les hizo frenar. Enfrente suya apareció un miembro de Pax Universalis. Un hombre de pelo castaño en forma de cresta y ojos de color anaranjado.

-Aquí termina vuestro paseo- dijo el hombre de Pax Universalis.- Me han enviado para acabar con vosotros y para acabar con el que está dando por saco desde la nave.

-Muchas confianzas para estar ante tres y una nave- dijo Liam.

-Aunque seáis más, sois muy débiles- dijo el hombre.

-Pero la unión hace la fuerza- dijo Alice.

-Siento deciros de que digáis lo que digáis no podréis conmigo- dijo el hombre lleno de confianza.- Soy un terremoto andante; soy uno de los Doce Guerreros, Terra, el temblor humano.

Tras decir eso, Terra pego un grito y el suelo se partió en dos.

Los chicos no se asustaron y fueron a por él.

Terra no utilizaba armas, pero era increíblemente fuerte. De un solo golpe envió a volar a Kane, Liam y Alice.

Cid desde la nave vio como sus amigos no tenían ninguna oportunidad contra Terra, por lo que se centró en dar con sus misiles a Terra.

Una lluvia de proyectiles cayó sobre el temblor humano sin que este se moviese. Todo se llenó de humo y parecía como si hubiese conseguido acabar con él. Sin embargo, cuando el humo se disipo, se pudo ver como una coraza de tierra que salía del propio suelo cubría a Terra. De esa coraza salió Terra ileso e hizo un movimiento de su mano hacia arriba provocando que varias columnas de tierra provenientes del suelo comenzaron a elevarse con la intención de dar a la NIAD.

Cid con habilidad y suerte consiguió esquivar todas las columnas que habían ido en contra suya, aunque ya no podría atacar desde la nave, la parte del valle donde estaba Terra estaba repleta de columnas lo que hacía casi imposible manejar la nave entre ellas. Decidió dejar la nave el valle y bajar a pelear.

No tardó más de un minuto en bajar de la nave y ponerse al lado de Kane, Liam y Alice. Pero no estuvieron solos, las gemelas Sue y Selene vieron todas las columnas y fueron para ayudarlos.

Los seis listos para la acción, atacaron al unísono, aunque con la misma suerte que antes, apenas unos rasguños aparecían por la piel de Terra.

Sin embargo, alguien llegó para hacerle frente. Un ataque directo por la espalda de Terra que esta vez sí le había hecho bastante daño. Heia y Luna habían llegado por fin y se colocaron al lado del resto.

-Yo me ocupo de Terra- dijo Heia.- Luna tú sigue adelante. Sue, Selene, vosotras id con ellas, vuestra magia de apoyo será útil para curar las posibles heridas del resto.

-Está bien- dijo Luna quien salió corriendo.

Las gemelas no lo dudaron ni un segundo y se fueron detrás de Luna.

-Yo las acompaño, aquí hay mucha gente para solo uno- dijo Kane antes de que nadie le dijese nada.

Heia se iba a enfrentar a Terra con el apoyo de Cid, Liam y Alice.

-Con que la traidora se enfrenta a mí- dijo Terra con tono arrogante.

-Me he dado cuenta de que Pax Universalis solo busca dominar los mundos y utiliza la paz universal como escusa- dijo Heia.- Más que traición yo diría abrir los ojos.

-Esa es tu opinión- dijo Terra.- Pero en cuanto Pax Universalis todos los mundos, no habrá hueco para ti.

Heia no le contestó y se fue directamente hacia Terra. El ataque de Heia fue frenado por Terra quien le devolvió el ataque aunque también fue bloqueado. El combate se desarrolló de esta forma, muy igualado todo.

Heia intentó hacer ataque a larga distancia con su magia de elementos lanzándole fuego, hielo, viento y tierra. Estos hechizos le hicieron algo de daño. Ante esto, Terra provoco un terremoto haciendo que el suelo se rompiera en fragmentos.

Heia perdió el equilibrio y se cayó por una de las brechas que había en el suelo. Consiguió agarrarse al filo por muy poco. El temblor en la tierra continuaba y provocaba que Heia fuese incapaz de salir de aquel hueco en el suelo. Poco a poco se iba soltando sin que ella pudiese hacer nada.

Heia termino soltándose del filo. Pero no cayó; Cid llego a tiempo para agarrarle la mano y evitar que se cayese.

El temblor terminó y Cid ayudó a Heia a volver al suelo firme. Pero algo provoco que no le pudiese ayudar del todo.

Cuando Heia ya había sacado casi todo el cuerpo, Terra envió una lluvia de rocas a Cid, quien del impacto perdió el equilibrio cayendo él en la grieta donde Heia casi caía antes. Detrás de él, todas las rocas que le habían desequilibrado. Si no había muerto de la caída, hubiese muerto aplastado por las rocas.

-Uno menos- dijo Terra.

Heia sintió furia dentro de ella. Una fuerza se estaba apoderando de ella, su poder estaba incrementando.

-Gracias Cid por dar tu vida por la mía- dijo Heia mirando la grieta por donde había caído Cid.

-Ahora te toca a ti traidora- dijo Terra.

Heia le ignoró y se empezó a preparar para su próximo ataque. El poder comenzó a emanar de ella de forma en que su propio pelo se levantaba solo. Terra comenzó a notar algo que él no creía que fuese posible, un poder inmenso.

Heia miró a los ojos a Terra quien tuvo miedo. Heia se dispuso a hablar:

-Te voy a decir porque me decían el ángel cuando era uno de los Doce Guerreros. La razón es simple, la magia que utilizo es la magia de los elementos donde puedo hacer un hechizo que contenga distintos elementos sin dificultad ninguna. Es una magia perdida prácticamente y es la magia que utilizaban los dioses y los ángeles.

Terra no contestó. El temblor humano temblaba de miedo. Heia comenzó a ser rodeada por muchos elementos; fuego, aire, agua, tierra, hielo, luz, oscuridad, planta, electricidad... A continuación, Heia dejó los ojos en blanco y dijo:

-¡HECHIZO DE LOS ÁNGELES: LA FUERZA DE LOS ELEMENTOS!

No se vio nada. Humo por todas partes. Distintos rayos de distintos elementos dieron directamente a Terra quien no pudo hacer nada.

Una vez se fue el humo, se pudo ver como Terra se desintegraba en el suelo. Heia se encontraba también el suelo pero ella se encontraba bien, solo algo cansada, pero aun podía continuar y seguir luchando. Liam y Alice quienes fueron testigos de todo se quedaron alucinando.

-¿Qué miráis?- les dijo Heia a Alice y a Liam.- Vamos, hay que continuar, la batalla aún no ha terminado, solo ha empezado.

Heia se puso en pie y salió corriendo en dirección al monte del fondo del valle. Liam y Alice la siguieron.

Lo que ellos no sabían es que alguien más había visto aquella batalla. Guido, quien había decidido ir a ayudar a su oficial Terra. Él llego justo antes de que Heia matase a Terra, y allí se encontraba, conmocionado por lo ocurrido, en un lugar donde ni Heia ni Liam ni Alice pudieron verle.