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domingo, 23 de octubre de 2016

Capítulo 51: El Domador del Fuego

En el camino hacia la cima donde se encontraba la puerta hacia el Soul Graveyard, se encontraban Aura y Michelle combatiendo contra Lea.

Una batalla emocionante acababa de empezar.

Lea luchaba con dos nunchakus que desprendían fuego según giraban. Dos armas muy peligrosas capaces de hacer mucho daño en pocos golpes.

Aura iba con su espada de gran tamaño y Michelle iba con sus dos dagas cortas pero afiladas y capaces de cortar cualquier cosa.

Nada más empezar la pelea, Michelle empezó a usar su magia de vegetación, magia capaz de hacer crecer las plantas a su voluntad. Con dicha magia, hizo crecer unas plantas trepadoras que atraparon a Lea dejándolo sin posibilidad de movimiento. La habilidad especial de esta planta era que contra más se moviese su víctima, más apretaba esta planta al individuo.

-Buena técnica- dijo Lea elogiando a la chica de pelo negro.- Sin embargo no es efectiva contra mí. ¡Fuego explosivo!

Lea se envolvió en fuego haciendo que las plantas desaparecieran en un instante. Su magia de vegetación no sería eficaz en este combate.

Era el turno de Aura, quien se dirigió para hacerle un ataque cuerpo a cuerpo.

-¡Espada de doble filo!- gritó la chica de pelo castaño mientras se dirigía a Lea a gran velocidad con su espada en mano.

Una vez fue a darle el golpe con su espada, Lea movió sus brazos haciendo que unos de los nunchaku se enredaran en la espada y bloqueando el golpe de Aura.

-Ahora me toca a mí- dijo el pelirrojo miembro de Pax Universalis.

Lea envolvió uno de sus nunchakus con un fuego abrasador mientras que con el otro seguía sosteniendo la espada de Aura. El golpe de Lea hacia Aura envió a la chica varios metros hacia atrás, colocándolo a la misma altura que Michelle.

Aura, tras el golpe recibido, seguía de pie aunque con ciertos rasguños en el estómago, la zona donde le había dado el golpe.

Entonces fue cuando comenzó el torrente de movimientos por ambos bandos.

Lea iba cuerpo a cuerpo utilizando la misma técnica que antes había utilizado con Aura, agarrar a una de las chicas con uno de los nunchakus para después golpearle con el otro.

Aura aprovechaba la mínima oportunidad para golpear a Lea. Casi todos sus ataques eran bloqueados o esquivados pero los que conseguían dar causaban un gran daño en Lea.

Michelle atacaba con sus dagas. Al tener dos dagas hacia que difícilmente los golpes de Lea le golpeasen pues siempre tenía alguna daga para bloquear el ataque. Sin embargo, los pocos ataques que conseguían darle eran demasiado efectivos contra ella. En cuanto ataque, sus técnicas más poderosas se basaban en la magia de la vegetación, pero contra Lea no podría utilizarla. Su mejor baza descartada.

Aura vio entonces una vía para poder golpear a Lea.

En un nuevo ataque de Michelle hacia Lea, donde ocurrió lo mismo que venía sucediendo, un nunchaku sujetaba a la chica pero la chica con la mano libre le golpeaba con su daga. Entonces Lea fue a golpearle con su otro nunchaku, sin embargo esta vez no lo logró. Aura lanzo una magia de tipo reflejo que protegió a Michelle del golpe haciendo que el golpe se lo diese Lea a sí mismo.

La magia de tipo reflejo era una magia defensiva donde una especie de espejo se interponía al atacante. Además de eso, el espejo tenía la facultad de devolver el ataque al usuario que lo había realizado. Por esta razón Lea se había atacado a sí mismo, por el efecto de la magia reflejo.

A Lea le dolió mucho su propio ataque pero aún seguía vivo y con bastante energía.

Las dos chicas se pusieron a la misma altura, se colocaron en posición de ataque y miraron con cara desafiante a Lea.

-Estúpidas. Usar un ataque tan sucio como ese… Ahora me habéis enfadado- dijo Lea mientras el fuego comenzaba a cubrirle pareciendo un hombre en llamas.

El combate se reanudo con las dos chicas atacando a la vez a Lea y este atacando a sus dos oponentes. La velocidad de Lea había aumentado considerablemente. El fuego que le rodeaba le había dado más fuerza de la que ya tenía de normal.

El combate se había complicado de forma considerable para Aura y Michelle. Apenas podían hacer nada hasta que la situación de antes volvió a ocurrir.

Michelle fue agarrada por uno de los nunchakus de Lea, momento que aprovecho para darle varios golpes con la daga. Justo cuando Lea fue a darle a Michelle, Aura repitió la estrategia de antes cubriendo a Michelle de la magia reflejo, sin embargo Lea paró el ataque, sonrió y gritó:

-¡Gran Llama Giratoria!

Una especie de lanzallamas rotatorio salió del nunchaku que estaba girando en dirección a Aura dándole de pleno y dejándola en el suelo. El reflejo se fue, dejando a Michelle indefensa ante los ataques de Lea.

-¿Creíais que volvería a caer en ese sucio truco? No soy tan tonto como para caer en el mismo truco dos veces ja ja ja- dijo Lea mientras veía clara su victoria.- Ahora solo me toca acabar contigo- dijo mientras se dibujaba una sonrisa en su cara y miraba a Michelle quien estaba atrapada por uno de sus nunchakus.

Fue a darle el golpe cuando un torrente de agua fue a darle a Lea. Un torrente de agua que venía del suelo. Aura, con sus últimas fuerzas, hizo un ataque mágico de agua. Sin embargo no le hizo efecto a Lea, apenas se apagaron las llamas que le envolvían un momento para luego volver con más fuerza.

-¿De verdad utilizas agua? Que poca originalidad- dijo Lea para mofarse de Aura.- Además ese ataque era demasiado débil como para acabar conmigo. Esa agua es demasiado fácil de evaporar. Aun no llegáis al nivel de uno de los Doce Guerreros. Aunque admito que me habéis obligado a usar mi forma más poderosa, mi forma envuelto en llamas. Bueno, basta de charla y acabemos con esto.

Esta vez sí golpeo a Michelle varias veces con sus nunchakus envueltos en llamas. Michelle acabo en el suelo a un metro de Aura, las dos agonizando.

-Michelle… tengo una idea… tienes que ser lo más rápida posible… solo tendremos una posibilidad- dijo Aura susurrando para que Lea no se enterase de lo que planeaban. Le conto la idea que había tenido y Michelle asintió.

Tocaba poner en marcha su última baza contra el Domador del Fuego.

Las dos chicas se levantaron lentamente y con mucho esfuerzo por las heridas que tenían en su cuerpo.

-¡Qué monas! Se levantan y todo- dijo Lea para reírse de las dos chicas.- Bueno, es el momento para acabar con esto, de dar el golpe que os remate- dijo Lea poniéndose serio de nuevo.

Las chicas sabían que no aguantarían ni un golpe más, por eso se pusieron a la marcha lo antes posible.

Aura levanto su espadón en el que en su punta se estaba formando una gran masa de agua y gritó:

-¡GRAN CAÑON DE AGUA!

Un gran golpe de agua que dio directamente a Lea dejándolo empapado y apagando su llama. El ataque le había hecho daño pero no tanto como lo que esperaban

-Buen ataque a la desesperada pero no es lo suficiente como para acabar conmigo- dijo Lea mientras intentó seguir hacia delante sin éxito. Algo lo tenía agarrado. Plantas trepadoras invocadas por Michelle le habían bloqueado haciendo que no se pudiese mover.

Lea al principio se rio y empezó a invocar el fuego sin éxito. Lea se comenzó a preocupar por el hecho de que de su cuerpo no salía nada de fuego. Entonces se dio cuenta de lo que pasaba.

-Mis Plantas Trepadoras son más fuertes de lo que parecen, además de que en un cuerpo tan húmedo como el tuyo se agarran bien- dijo Michelle vacilando a Lea.

-Hijas de puta…- dijo Lea maldiciendo a las chicas.- El ataque de agua fue para mojarme lo máximo posible para que yo no pudiese envolverme en fuego…

-En efecto y ahora, estas inmóvil. ¡Gran Planta Trepadora!- dijo Michelle utilizando todas sus fuerzas y provocando que una gran planta se envolviera en Lea haciendo que este no pudiese mover ni un músculo.

-Ahora es mi turno de enseñarte mi ataque más fuerte- dijo Aura mientras que su espada comenzaba a crecer haciendo que triplicara su tamaño.- ¡ESPADA DE LA VERDAD!

Con solo ese ataque, fue capaz de atravesar a Lea cortándolo en dos partes. Las dos partes de Lea cayeron en el suelo y comenzaron a desintegrarse en el suelo.

Michelle y Aura habían ganado al Domador del Fuego.

Las dos chicas cayeron al suelo por el cansancio mientras sonreían.

Mientras, Luis y Noelia habían llegado a la cima del monte, donde una gran puerta se encontraba, la puerta que llevaba al Soul Graveyard. Allí estaban esperándolos los dos generales vivos, SilverFox y Nirvana. Entre los dos se encontraba la persona más fuerte de todo Pax Universalis; Hesoda. En una esquina más apartada, se encontraba Saix presenciando la escena.

Noelia miró con cara de asco Saix.

-Tranquila, aquí no pinto nada, solo seré testigo sin intervenir lo más mínimo. Deberías preocuparte más por los tres que tienes delante que si interferirán- dijo Saix a Noelia.

Noelia se enfadaba cada vez más por la simple presencia de Saix, pero tenía razón. Tenía que fijarse en las tres personas que tenía delante y olvidarse de los demás.

-Os estábamos esperando- dijo Hesoda de forma agradable.

-Hemos venido para acabar con vosotros- dijo Noelia sin dudar y con ganas de acabar ya la batalla.

-Niña estúpida… Ni los dos juntos podríais con uno de nosotros. Si vencisteis a Máximo fue porque erais cuatro, y aun así casi os mata a los cuatro- dijo Nirvana.

-Lo que mi compañera trata de decir es que es tontería una lucha entre nosotros ya que el resultado es muy claro y no nos llevaríamos nada bueno ninguno de los dos bandos- dijo SilverFox tratando de hacer entender de que no buscaban una lucha contra ellos.

-Me da igual que no pueda vencer. Pienso enfrentarme a vosotros y morir en el intento si hace falta- dijo Noelia decidida.

-Morir en vano es malgastar una vida con un gran futuro- dijo Hesoda.- Puedes vivir si quieres, no hace falta que mueras hoy.

-Estoy segura que cuando abra la puerta nos matareis a los dos- dijo Noelia.

-No, SilverFox me hizo pensarlo y creemos que vivos seréis más útiles que muertos. Viviréis una vez la puerta sea abierta- dijo Hesoda.

-SilverFox…- susurró Luis pensado en la conversación que tuvo hace tiempo con el general. 

SilverFox lo quería vivo para que le ayudase a terminar con la guerra entre luz y oscuridad. Por eso debió de convencer a Hesoda para que no los matara.

-Me creo que nos dejéis vivos, pero seguro que nos atrapáis y encerráis en alguna celda para que no podamos hacer nada que vaya en contra de vosotros y eso sería mil veces peor que estar muertos- dijo Luis con cierta indignación.

-Ja ja ja, ojala pudiésemos hacer eso- dijo Hesoda.- Una vez se abra la puerta, los mundos destruidos serán regenerados con todo aquel ser que pereció en él, el mundo volverá a ser como lo fue veinticinco minutos antes de su destrucción. Pero la restauración no es inmediata. Tarda cuarenta minutos en que los mundos vuelvan a su estado. Pero… ¿y la gente que justo antes de su destrucción consiguió huir? Esa gente que en los últimos veinticinco minutos de la Tierra lograron huir… Esa gente puede volver a su mundo una vez regenerado si este quiere volver y sigue vivo. Y tienen cuarenta minutos para decidir si quieren volver a su mundo o quedarse en el lugar donde este.

-Resumido: Una vez abierta la puerta y pasados cuarenta minutos podréis volver automáticamente a vuestro mundo si así lo deseáis- dijo SilverFox para solucionar las posibles dudas de los chicos.

-¿Y cómo me puedo creer que eso es verdad?- dijo Noelia.

-Es verdad Noelia- dijo Luis para sorpresa de Noelia.- Ayer por la noche me quede con el Profesor para que me dijese algo y me dijo eso.

-¿Y no nos podía haber contado eso a todos?- dijo Noelia con cierto enfado por el hecho de que el Profesor no le dijese nada de eso.

-No solo me dijo eso, también me dijo otras cosas- dijo Luis.

-¿El qué?- preguntó dudosa Noelia.

-Solo te puedo decir que es la clave para poder ganar esta batalla. Si te digo más, el plan no saldrá bien- dijo Luis mientras veía como la cara de enfado de Noelia iba en aumento.- Tranquila, lo entenderás todo ya pronto. Solo te pido que confíes en mí.

-No me queda otra. Tendremos que hacer tu misterioso plan- dijo Noelia.- Y que sepas que siempre he confiado en ti.

Esa frase provoco una ligera sonrisa en la cara de Luis.

-No hay más tiempo que perder, iniciemos el plan- dijo Luis preparado para lo que venía.

-Está bien. ¿Por dónde empezamos?- dijo Noelia deseando de empezar el plan.

-Por lo más básico. Haciendo algo que solo podemos hacer nosotros, abrir la puerta que está delante de nosotros y abrir el Soul Graveyard- dijo Luis convencido haciendo que Noelia al principio se extrañase pero rápidamente puso cara de estar convencida en gran parte gracias a la decisión de Luis.

-Está bien, abramos la dichosa puerta ya- dijo Noelia mientras Hesoda sonreía al escuchar esas palabras.